¿POR QUÉ CALLA ZAPATERO?

Publicado por: Rebeca Gómez el Mar, 24/11/2009 - 13:56

¿POR QUÉ CALLA ZAPATERO?

Los 36
tripulantes del ‘Alakrana’, secuestrado en aguas del océano Índico por piratas
somalíes, fueron liberados el martes. No fue el Gobierno, sino uno de los
piratas implicados en el secuestro quién informó a la agencia Reuters del
importe del rescate: unos 2,3 millones de euros. Preguntado Zapatero sobre este
extremo, sólo tiene que decir que “el Gobierno ha hecho lo que tenía que
hacer”. Nada más y nada menos.

Lo que el Gobierno tenía que
hacer era traer a los secuestrados a casa, sanos y salvos, lo antes posible.
Así se lo recordaron a Zapatero las familias, quienes tras casi un mes de
secuestro tuvieron que romper su silencio y exigir al Gobierno diligencia en la
gestión del rescate del ‘Alakrana’. Había pasado demasiado tiempo, y había
demasiadas contradicciones en las actuaciones de los distintos Ministerios.

La Ministra de Defensa tomó la
delantera al decir que el barco se encontraba fuera de la zona de protección
marcada para los pesqueros en el Índico, donde una misión militar europea en la
que participa España protege a los pescadores de los piratas. Tal afirmación,
manifiestamente exculpatoria, sitúa la responsabilidad jurídica en el armador.

El Gobierno no ha querido
pronunciarse sobre el pago anunciado por los piratas y sostiene que ha
trabajado dentro de la legalidad. Entonces, ¿por qué calla Zapatero? ¿De dónde
ha salido el dinero para pagar el rescate? ¿De los fondos reservados? ¿Lo
pagará el armador? ¿Por qué no clarifica el Gobierno cómo y a quién se le ha
pagado, si se ha pagado, cuándo, cuánto y dónde? Si, como sospecha la Fiscalía,
hay oscuridad y una trama “jurídico financiera”, ¿a qué espera Zapatero para
informar con transparencia sobre el destino del dinero público o sobre si ha
pagado el privado?

No está exenta de dolor la
delicada pregunta: ¿es lícito el pago a los secuestradores? No es una cuestión
baladí. La justicia en España persigue a los empresarios que pagan el impuesto
revolucionario a la banda terrorista ETA. Habrá quienes lo hagan por contribuir
a la causa. Pero la mayoría de quienes lo han hecho sólo comparten el objetivo
de velar por sus vidas y la de sus familias. ¿No es acaso lo mismo que lo que
todos deseábamos respecto a la tripulación del ‘Alakrana’?

Los secuestradores han festejado
lujuriosamente la inyección financiera que les ha supuesto su hazaña. Casi una
decena celebraban sus nupcias con opulencia. Durante el homenaje, los jóvenes
mostraban abiertamente su deseo de incorporarse a las filas de los piratas. “Se
nadar y disparar, quiero ser uno de ellos”, decía un muchacho. Han avistado un
yacimiento de empleo.