El pacto imposible

Publicado por: Javier Aureliano el Mar, 16/02/2010 - 12:03

El pacto imposible

Desde hace unos días viene cobrando forma en el ambiente político la idea de que la mejor y acaso única salida existente para la crisis, esa crisis que el señor Zapatero no quiso ver, es que el Partido Popular se entregue a un pacto de gestión o salvación nacional con el PSOE. De entrada, la petición o apunte de ese pacto o coalición ejecutiva entre PSOE y PP no sería más que otra de las incongruencias del señor Zapatero, el mismo que el pasado día 30 de diciembre rechazó esta posibilidad públicamente en una rueda de prensa celebrada en el Palacio de la Moncloa asegurando textualmente que "No hay por qué buscar el pacto ya que hay diferencias ideológicas". Ahora, por lo visto, ya no hay diferencias políticas. Del mismo modo, no hay que perder de vista que el presidente del Partido Popular, Mariano Rajoy, ha ofrecido ya en tres debates parlamentarios distintos un pacto económico a Zapatero, quien naturalmente se negó a cualquier tipo de acuerdo por las diferencias ideológicas antes mencionadas.

En el Partido Popular no tenemos la culpa de que los socialistas permitan al señor Zapatero vivir en una especie de burbuja en donde no existen ni la realidad ni la memoria. Y es que parece muy mal negocio cerrar cualquier tipo de pacto con quien asegura que la economía española no está hoy peor que hace seis meses a pesar del medio millón de españoles que han engrosado las filas del paro desde ese momento.

¿Se fiaría usted de alguien que ha hecho de la mentira todo un estilo de gobierno? Yo, desde luego, no lo haría. Zapatero es el presidente que menos pactos ha hecho y que más ha dividido a los españoles: derogó la ley de calidad de educación del PP sin que ni siquiera haber entrado en vigor; rompió el consenso del Pacto Hidrológico Nacional provocando los conflictos por el agua; impuso la enseñanza de la ideología socialista con la Educación para la Ciudadanía obligatoria; convirtió el drama del aborto en un derecho en contra de la mayoría de los españoles; aprobó una ley de memoria histórica que reabre las heridas de la Guerra Civil; promueve una ley de laicidad para suprimir los símbolos religiosos y, muy especialmente, evidencia una contrastada incapacidad para percibir lo que de verdad siente y piensa la calle. Por eso creo que el pretendido pacto entre los dos partidos mayoritarios tan sólo favorece los intereses a corto plazo del desmantelado Gobierno que todavía preside el señor Zapatero.

La situación actual de España no requiere de movimientos y jugadas inspiradas por intereses partidistas o editoriales. Lo verdaderamente urgente es salir de esta situación de desorientación y deriva a través de una convocatoria de elecciones anticipadas que permita a los ciudadanos expresarse con libertad y también con sentido de la responsabilidad. La experiencia nos ha demostrado que cualquier intento de acercamiento entre PSOE y PP sería aprovechado por los socialistas para responsabilizar a los populares de todo el catálogo de calamidades a las que nos ha conducido su errática política. Pudimos verlo en la última reunión de presidentes autonómicos, a la cual se presentaron los socialistas con una declaración que prácticamente venía a responsabilizar al PP del déficit nacional, con la exigencia de que se asumiera dicho comunicado sin rechistar.

Aquí ya nos conocemos todos. Si de verdad quiere el señor Zapatero hacer un gesto con sentido patriótico para desbloquear esta lamentable situación, lo mejor que podría hacer es convocar de una vez unas elecciones. Creo que España saldría ganando.

Javier Aureliano García

Secretario Provincial del Partido Popular