LA CIENCIA Y LA CONCIENCIA

Publicado por: Rebeca Gómez el Mié, 07/10/2009 - 21:56

LA CIENCIA Y LA CONCIENCIA

Los países más influyentes
plantean la ciencia como fundamento del desarrollo, particularmente durante las
crisis. Estados Unidos ha anunciado un aumento de 2400 millones de euros en la
dotación a la investigación científica, y la recién reelegida canciller
alemana, Angela Merkel, acaba de dar a conocer, como plan para volver a liderar
la economía europea, que aumentará la inversión en I+D en 6.000 millones de
euros en cuatro años con el objetivo de alcanzar el 3% del PIB en 2010.

Los presupuestos generales
españoles para 2010, por el contrario, recogen una rebaja para el ministerio de
Ciencia e Investigación del 15 por ciento, lo que supone un espaldarazo del
Gobierno de Zapatero a la investigación científica. El riesgo de inhabilitar
los esfuerzos de los últimos años, en los que la ciencia española se ha labrado
un gran prestigio a nivel internacional, nos sitúa en un desequilibrio
desconcertante.

La cantidad del PIB dedicada a
I+D es directamente proporcional a la salud económica y al nivel educativo de
los países más avanzados. El horizonte del PIB destinado a I+D+i para 2010 en
España se había situado, en un intento de acercamiento a la media europea, en
el 2 por ciento. Ahora este objetivo ha quedado desdibujado.

No cabe más que
pensar que Zapatero no decía la verdad cuando en sus discursos argüía con
profusa frecuencia la apuesta del Gobierno por la ciencia y la educación como
motor del cambio de modelo productivo. Lamentablemente, ha convertido las
palabras ‘ciencia’, ‘talento’ y ‘conocimiento’, derramadas por doquier en sus
intervenciones, en un tópico.

Quién no le ha
escuchado enunciar, con entonación acreditada, construcciones como ‘sociedad
del conocimiento’, ‘talento y conocimiento’, ‘ciencia y conocimiento’, ‘gigante
del conocimiento’ y otras expresiones en las que siempre ha de aparecer alguna
de las tres palabras, si no las tres.

Hablaba Zapatero
de cambiar la economía del ladrillo por la del conocimiento. No debe quedar
exento de reconocimiento el arduo trabajo de sus asesores, convirtiendo lo blanco
en negro, la crisis en desaceleración, la cordura en antipatriotismo, las
rebajas presupuestarias en grandes apuestas. Así las cosas, las palabras de los
maestros del marketing, invitantes al optimismo, terminan quedando olvidadas en
las paredes de un auditorio, o en un papel perdido en el atril donde el pupilo
las pronunció.

Un discurso, una
foto, una sonrisa cautivadora del presidente Zapatero, y un duro golpe a los
avances que habían permitido a la ciencia española adelantar
posiciones en la competición científica internacional.